Como dice un refrán: compra barato, vende caro. Es una buena teoría que, para todos nosotros, tiene sentido, especialmente cuando hablamos de inversiones. No obstante, en la práctica muchas veces  no es tan fácil. Muchos inversores tienen miedo de invertir en activos baratos después de una bajada prolongada y cuando predomina un sentimiento negativo.

Siempre nos preguntamos, ¿no va a seguir bajando? ¿Quizás debería esperar un poco más?

No creo que nadie pueda responder a este tipo de preguntas. Yo mismo me he dado cuenta de que tengo una tendencia a comprar activos demasiado pronto. Hubo ocasiones en las que compré en el momento justo, pero fue debido más a la suerte que a horas de análisis.

Escribo al respecto porque he leído un análisis muy interesante que presenta los activos que han dado mejor rendimiento en el año 2016. El ROI (el retorno sobre la inversión) oscilaba entre un 66% y un 137%, incluso algunos activos han rendido un 300%.

Fuente: elaboración propia

La característica común de dichos activos es que durante varios años se encontraban en fases de bajadas en torno al 70%-90%.

Para que unos activos suban tan bruscamente tienen que cumplir los siguientes requisitos:

  • El activo tiene que encontrarse barato desde todos los puntos de vista.
  • El precio tiene que descontar el escenario más pesimista
  • El sentimiento de los inversores tiene que ser muy negativo, por consiguiente, la mayoría de los inversores con su capital se quedan fuera de esa inversión
  • El activo o la industria tiene que ser lo bastante pequeña como para que no hagan falta muchos recursos para que el precio suba bruscamente.

Si echamos un vistazo a los activos de la tabla de arriba, podremos observar que al comienzo del año 2016 todos ellos cumplían los requisitos anteriormente expuestos. Hace un año, ningún inversor profesional ni siquiera querría escuchar hablar sobre las empresas mineras. Al fin y al cabo, el precio del oro iba a bajar hasta unos 700 dólares por onza. El mercado ruso también era percibido como una perdida fija. Las materias primas como el carbón o el cobre también iban a perder porque hay correlación inversa con el dólar.

A pesar de que el mercado nos de oportunidades de ganar, nuestra psicología está construida de manera que es muy difícil aprovechar estas “gangas”. Es mucho más fácil comprar un activo que ya es muy caro que un activo barato.

Abajo en la tabla os presento lo que, en mi opinión, se encuentra ahora barato, aunque hay que recordar que cualquier activo barato puede bajar aún más.

Fuente: Elaboración propia


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