El año pasado, el renmimbi (la moneda de la segunda economía mundial) fue incluida en la Cartera del DEG (Derechos especiales de giro, en ingles SDR, la cual, según Jim Rickards, es la verdadera moneda mundial), es decir, la moneda emitida por el FMI. Se acordó un período de implantación de doce meses, no obstante, el tiempo pasa rápido, y el 30 de septiembre el renmimbi formará parte del DEG.

Los chinos no se piensan dormir en los laureles, y hacen todo lo que está en su mano para difundir tanto su moneda como el DEG, y por consiguiente, disminuir el predominio del dólar en la arena internacional. Recientemente, el banco mundial anunció que por primera vez en la historia va a emitir bonos basados en el DEG. Por supuesto, los bonos fueron comprados por los chinos, para ser exactos, el Banco Asiático del Desarrollo, el Banco Asiático de Inversión en Infraestructura, y otros bancos comerciales más pequeños.

La cuestión es importante, ya que el Banco Mundial no emite bonos por falta de capital. Al fin y al cabo, el BM es la institución más capitalizada del mundo. Lo hace para complacer a los chinos, y difundir el DEG en la arena internacional. Se trata de crear un precedente y transmitir un mensaje muy claro a los inversores: de ahora en adelante podréis invertir en el DEG minimizando así el riesgo ante cambios en la divisa. Además, gracias al acuerdo con el BM, los chinos van a poder, tanto diversificar sus reservas de dólares, como difundir el uso de la moneda, de la cual forman parte. No se trata de una emisión de bonos demasiado grande. Son solo 2 mil millones de DEGs, aproximadamente 2,8 miles de millones de dólares, pero se trata de un paso muy importante, porque abre la puerta a futuras emisiones de este tipo.

El siguiente movimiento para difundir el DEG lo realizó el FMI, al publicar un informe donde describía cómo las corporaciones pueden emitir sus deudas en el DEG. Es bastante probable que los primeros que vayan a comprar sean los fondos de inversión de los gobiernos de Singapur, Noruega o Dubái.  En cuestión de meses se va a crear la posibilidad de que los pequeños inversores también puedan invertir.

La magnitud de las  recientes modificaciones es significativa. A día de hoy, 23 países ya tienen preparado los swap (las permutas financieras), que posibilitan el cambio de los dólares a DEGs. Muchos países, como China, Rusia y Francia, reclaman cambiar el sistema del dólar por la moneda internacional.

En la cumbre anual del G20, que tuvo lugar el 4 de septiembre, probablemente fueron elaboradas las soluciones a largo plazo para empezar la denominanación de la deuda en DEG, en vez de en dólares. No creo que la ciudad donde ha tenido lugar la cumbre, es decir, en Hangzhou (China), sea una coincidencia. Al fin y al cabo, los chinos dan una gran importancia a los símbolos.

No obstante, tenemos que aclarar que el paso de dólares a los DEG será un camino largo. Para que la moneda administrada por el FMI y el BM se convierta en la moneda de uso de los bancos centrales, primero hay que crear la liquidez suficiente.

El dólar cumple la función de reserva monetaria tanto por su gran facilidad de obtenerlo como por su liquidez. Es posible, sin ningún problema, comprar grandes cantidades de bonos con un vencimiento desde 30 días hasta 30 años. Con el DEG no es tan fácil, pero su difusión es simplemente una cuestión del tiempo.


¿Por qué los DEGs?


Para responder a esta pregunta, tenemos que retroceder un poco en el tiempo. El DEG fue creado en el año 1969, cuando las élites financieras temían la caída de dólar. Al fin y al cabo, los Estados Unidos, para financiar la guerra en Vietnam y el programa ¨gran sociedad¨, tenían que aumentar drásticamente la masa monetaria. Por consiguiente, muchos países empezaron de forma masiva a cambiar dólares por oro, esto causó que las reservas del oro estadounidenses disminuyeran de unas 20 mil toneladas a unas 10 mil toneladas. Nixon consiguió detener esta hemorragia del oro en 1971, pero los problemas del dólar no habían hecho más que empezar

Durante las siguientes décadas el curso del dólar se hundió, los precios de las materias primas crecieron enormemente (la crisis del petróleo), y comenzó un período de hiperinflación en Estados Unidos. La confianza en el dólar cayó tanto que, en el año 1977,  los EE.UU. tuvieron pedir dinero prestado en francos suizos. Para salvar la situación y acabar con la crisis de confianza y liquidez, el FMI emitió bonos denominados en los DEGs, y este movimiento consiguió recuperar la estabilidad.

Entre 1980 y 2008 se vivió un período de relativa tranquilidad y de predominio del dólar en el mercado internacional. La situación empezó a cambiar después de la caída de Lehman Brothers, cuando los bancos centrales en todo el mundo empezaron a comprar deuda basura solo para evitar que el sistema colapsara. En el año 2008, el FMI emitió, por primera vez en 30 años, DEGs por valor de unos 100 mil millones de dólares. La razón es que oficialmente los bancos no fueron capaces de garantizar la liquidez suficiente en los mercados financieros.

En mi opinión, dicha emisión ha sido un test para ver si somos capaces de pasar el control del sistema monetario a un nivel superior. Hoy en día, los balances de los bancos centrales están llenos de activos tóxicos y, además, la liquidez se encuentra en niveles muy bajos. Los propios BC han causado todo esto. Solo gente muy ingenua puede creer que aquellos que han creado el problema puedan ahora resolverlo.

Si en el año 2008, los BC hubiesen hecho el trabajo que les corresponde, en vez de intervenir, habríamos dejado atrás las bancarrotas masivas de los bancos mal gestionados.  Los inversores, que han gestionado de manera deficiente y demasiado arriesgada, lo habrían pagado con la deducción de la deuda de las instituciones. En sólo unos cuantos meses, la economía podría depurarse y crecer en base a unos fundamentos sólidos. En lugar de eso, las intervenciones de los bancos centrales han prolongado los problemas, consiguiendo nada más que aumentar la escala de las consecuencias. Por consiguiente, se busca resolver esta situación con la introducción de los DEGs, pero ¿qué son exactamente los DEGs?

El DEG es nada más que una moneda artificial creada sobre la base de las cinco monedas (el acuerdo entrará en vigor el 30 de septiembre):

- USD – la moneda de reserva que todo el mundo está empezando a dejar atrás, emitida por un país con un déficit de un billón de dólares.

- EUR – la  moneda creada por una institución artificial, es decir, la Unión Europea, que existe solo gracias al aumento de la masa monetaria en unos 80 mil millones de euros mensualmente.

- GPB – la anterior moneda de reserva, que pierde importancia año tras año. Además, el Reino Unido tiene otro problema: no tiene la cantidad de oro suficiente para poder restaurar la confianza en su moneda.

-  JPY – el ganador de la guerra de las divisas. Es el líder absoluto en destruir el poder adquisitivo de los japoneses. En varios meses, el gobierno japonés va a “regalar” el dinero para animar la economía. Algo que no funcionó en treinta años,  ahora no va a funcionar tampoco. ¨Una locura es hacer la misma cosa una y otra vez esperando obtener resultados diferentes¨- Albert Einstein (aunque lo parezca, no estaba hablando sobre los bancos centrales)

- RMB – oficialmente está siendo destruida como otras monedas. No obstante, no sabemos si después de un tiempo usando el DEG no querrán respaldar su moneda en el oro.

En cualquier caso, como podemos observar, los DEGs no constituyen ninguna solución, simplemente un instrumento gracias al cual los banqueros van a poder conseguir algo de tiempo y pasar de forma tranquila del sistema petrodólar al sistema multipolar.


Conclusiones


El hecho de que el Renminbi se haya incluido en la cartera del DEG representa la puntilla para el dólar americano, pero hay que recordar que nada sucede de un día para otro. A pesar de que la emisión de la deuda denominada en los DEG es de un volumen pequeño, puede constituir el comienzo de un proceso mucho más grande.

Creo que el 4 de septiembre, en la cumbre del G20, la internacionalización del DEG ha sido acelerada. No podemos olvidar que las reservas en dólares equivalen al 60% de todas las divisas de reservas de los bancos centrales. En caso de una crisis de confianza en el dólar, la deuda podría convertirse en los DEG. Aunque no creo que alguien esté listo a desestabilizar el dólar. Con los niveles de deuda que tenemos hoy en día, sería muy difícil controlar la situación.

Hace varios años se planeó realizar un “reset” en la deuda y la transición hacia un sistema nuevo. Uno de los componentes más importantes era el Bail-in, que permitía llevarse una parte de los depósitos bancarios. Creo que esta solución ha sido abandonada y reemplazada por el Bail-out del FMI. Si los bancos se apoderasen de los ahorros de los ciudadanos,  la gente tomaría las calles. Desde luego, las élites temen este escenario, así que es mucho mejor posponer el plan 5 o 10 años y eliminar el efectivo, consiguiendo un grado de control mucho más grande.

Independiente del camino que tomen los planificadores globales, el gran damnificado del cambio hacia los DEG será el dólar americano. El DEG va a restar importancia al dólar como moneda de transacción (del comercio), así como moneda de reserva (para los bancos centrales).

No creo que veamos ningún tipo de movimiento en las cotizaciones del dólar  después del 30 de septiembre. Si  el dólar tiene una mala racha, se va a deber  a las elecciones presidenciales. Creo que cuando la reserva federal baje los tipos de interés de nuevo y lance otra vez el QE, será cuando podamos observar una bajada del curso del dólar respecto a las demás monedas, al oro y a los otros metales preciosos.

Finalmente, me gustaría subrayar una cosa. Si el mundo acepta el DEG como una nueva moneda mundial, entonces 189 países (los miembros que tiene el FMI) van a estar atrapados por el cártel financiero global, de la misma manera que los griegos fueron atrapados por el BCE. Si los griegos hubieran tenido el control sobre su moneda, las deudas ya hace tiempo que  habrían sido pagadas y la economía creciera sin el lastre de la deuda. En vez de eso, el país se hunde social y económicamente. Pero lo peor de todo es que no se alcanza a ver el fin de esta tragedia.


Trader21