Con “cantidades pequeñas de dinero” me refiero, por ejemplo, a unos 200 euros al mes. Por una parte, algunas personas podrían decir que es muy poco. Pero mucha gente no puede permitirse ahorrar más, y lo más importante es que después de una o dos décadas podamos acumular una suma considerable.

Además, hay que ser consciente de que tenemos que ocuparnos nosotros personalmente de ahorrar con el objetivo de autoasegurarnos nuestras pensiones. Por consiguiente, hay que tomar en consideración cualquier opción que pueda ayudarnos a mejorar nuestra situación económica a la hora de jubilarnos.

Según mis cálculos,  ahorrando unos 200 euros al mes y con un ROI de un 12% anual, después de 10 años, nuestro capital sumaría unos 47 mil euros. Estaría compuesto por los 24 mil euros de nuestros ahorros y de los 23 mil euros de nuestro beneficio del capital.

Pero ya después de 20 años tendríamos unos 193 mil euros (los 48 mil euros de nuestros ahorros más los 145 mil euros de beneficios). Como podemos observar fácilmente, el capital se acumula de forma geométrica. He de decir, que no se ha tenido en cuenta el efecto de la inflación para simplificar los cálculos.

Un 12% anual del retorno no es tan fácil de obtener. Para ello tenemos que incrementar nuestro conocimiento financiero constantemente, pero, al final y al cabo, se trata de nuestro futuro. No obstante, invertir por uno mismo no es tan difícil como lo hacen ver las instituciones financieras. Además, en dichas instituciones trabajan los ¨expertos¨ que se ganan la vida aconsejando a los demás, en vez de ganar mucho dinero invirtiendo siguiendo sus propios consejos.


Antes de empezar a analizar cada uno de los activos, quisiera indicar como no se debe invertir:

 

  1. Evitar cualquier intermediario que genere costes. Cualquier comisión pagada, ya sea en la compra, en el cambio o en la venta, disminuye nuestras ganancias.
  2. Evitar los  fondos de inversión que se encuentran caros. Los cuales pueden rondar el 80% de todos ellos.
  3. Fijarse en el valor de la transacción. De vez en cuando es mejor acumular el capital varios meses y hacer una compra más grande, en vez de hacer 6 compras pequeñas y pagar sucesivas comisiones. Puede ocurrir que los costes de dichas compras superen nuestras ganancias.
  4.  No comprar los activos caros. Lo que entiendo por caro es:

    - Los activos que últimamente han subido mucho y a corto plazo se encuentran caros. Nos puede servir de referencia el índice de fuerza relativa. Podemos asumir que cuando el valor de dicho índice está por encima de 60 las acciones son caras, más aun si hay mucho optimismo en el mercado.

    - Los activos que se encuentran en la fase tardía del alza y son caros en comparación con otros grupos de activos, por ejemplo las acciones en mercados de países desarrollados al respecto de los metales preciosos
     
  5. Evitar los activos con altos costes ocultos. La mayoría de los fondos nos informa solo sobre los costes de administración, y omite los costes ocultos que son mucho más grandes.

Si apostamos por las caídas mediante ETF inversos obtendremos un resultado unos cuantos puntos porcentuales inferior de lo esperado. Así que si el índice no cambia, vamos a acabar con una pérdida. Lo mismo pasará si invertimos en los metales y las materias primas mediante contrato por diferencia (en inglés CFD) o también la nota negociable en el mercado (en inglés ETN) si ocurriera el fenómeno de contango.

Es muy importante recordar que incluso los costes que parecen pequeños influyen mucho en nuestras futuras ganancias. Para visualizarlo tenemos que volver a nuestros 200 euros. Si nuestras ganancias del capital disminuyen del 12% al 10%, a primera vista puede parecer poca diferencia. Sin embargo, en 20 años no tendríamos 193 mil euros, sino 150 mil euros. Así pues, nuestros beneficios disminuirían de 143 mil euros a 102 mil euros. ¿Ya no parce tan poco, verdad?


¿En qué invertiría yo si tuviera solo 200 euros al mes?


En relación al ejemplo anterior, si invertimos cada mes 200 euros, entonces vamos a pagar comisiones muy altas. Aquí me estoy refiriendo al porcentaje de las comisiones respecto a la cuota que invertimos. En mi opinión es mucho más razonable  invertir a finales de cada año, cuando los activos se encuentran más baratos. Este año la situación no ha variado. Como se suele decir ¨vende en mayo y márchate¨

Supongamos que tenemos 2500 euros. En vez de invertirlo en varios activos, lo cual no tiene sentido, deberíamos buscar un activo atractivo, por ejemplo, la plata parece ser infravalorada en comparación con el oro o el mercado de las acciones.

El año siguiente invertiría en los metales industriales o en las materias primas agrícolas. Si compramos un ETN barato, y su coste administrativo fuera de 15 euros, supondría el 0,6% de la cuota a invertir.

Después invertiría en bolsa, concentrándome en los mercados emergentes. En mi opinión, dan más rendimiento que los mercados desarrollados. Aquí tenemos donde elegir. Una opción menos arriesgada sería comprar un ETF para varios mercados. La opción más arriesgada supondría la compra de un ETF para el mercado ruso. Pero una cuestión que hay que tener presente es que las bajadas en los mercados desarrollados van a provocar las bajadas en los mercados emergentes. Nadie nos puede garantizar que las acciones baratas no vayan a estar aún más baratas.


Otros activos:


En mi opinión, el mercado inmobiliario, en concreto las Sociedades Anónimas Cotizadas de Inversión Inmobiliaria (SOCIMI) no es muy atractivo. Los precios se encuentran en niveles altos, tienen los dividendos bastante bajos, y existe un riesgo muy alto de que sus precios caigan. Una excepción supondría las SOCIMI que operan en Singapur o los ETF para las SOCIMI en los mercados emergentes. No obstante, en mi opinión los 3 grupos anteriormente mencionados suponen una inversión mejor.

Bajo ningún concepto invertiría en los bonos. Sus precios están influenciados por las compras de los bancos centrales y por el periodo de 35 años de la bajada de los tipos de interés. En los siguientes años vamos a ser testigos de un cambio en la mentalidad de los inversores. Es decir, lo que llamamos ahora ¨los bonos seguros¨ va a ser percibido como ¨la pérdida segura¨, debido a la subida de los tipos de interés, las bancarrotas, la reestructuración de la deuda o simplemente por la inflación creciente.

No he hablado nada sobre el oro de manera deliberada, ya que en mi opinión, el capital de 2500 euros no nos dejaría comprar más que 2 onzas. El coste de adquirir/vender una moneda por debajo de una onza es demasiado alto. Una alternativa sería uno de los dos fondos de oro asegurados al 100% por el metal en forma física. Estoy haciendo referencia al fondo suizo ZKB y al fondo canadiense Sprott.

En los próximos años deberíamos invertir nuestro capital entre las acciones, metales preciosos y mercado inmobiliario. No deberíamos olvidarnos de disponer del dinero en efectivo. Mucho mejor es tener divisas como el franco suizo, en vez de invertirlo a la fuerza en los mercados de acciones, cuando éstas se encuentran sobrevaloradas.

El sentido común y la constante educación financiera son los fundamentos en los cuales deberíamos apoyar nuestras inversiones.

Trader21