Durante muchos años, a cualquier persona que dijera que los precios del oro y la plata estaban siendo manipulados, se le decía que estaba a favor de las teorías de la conspiración. Más aún después del veredicto de la agencia americana Commodity Futures Trading Commission (CFTC), homóloga de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV),  la cual afirmó que no había ningún tipo de manipulaciones. Dicho veredicto no debería sorprender a nadie, ya que el jefe de la agencia en aquel momento era exempleado del banco Goldman Sachs.

Finalmente, un grupo de inversores perjudicados interpusieron una demanda conjunta contra el Deutsche Bank. Los inversores acusaron a la entidad de que mediante el London Gold Fixing, las opciones financieras y el mercado de futuros, reducían los precios de los metales. Después de varios meses de investigación, el banco aceptó pagar la multa y, lo más importante, accedió a revelar los documentos que demuestran que otros bancos también estaban involucrados en este procedimiento.  Por ahora han salido a la luz las entidades financieras Banco Nova Scotia y HSBC, pero pienso que con el tiempo la lista de los bancos implicados se va a incrementar. Cabe mencionar, que el HSBC cuando bajaba los precios de la plata, al mismo tiempo la compraba.

Muchos detalles del acuerdo entre inversores y el banco no han sido revelados y los medios de comunicación se contradicen. Pero un hecho está claro, el banco alemán manipulaba los precios del oro y la plata.

Ahora muchos se preguntan qué va a pasar. Personalmente, no esperaría unas subidas muy bruscas de los metales en este momento. Aunque creo que a largo plazo las recientes declaraciones van a contribuir a una subida del precio. El problema es que la gran mayoría de los litigios contra los bancos terminan con acuerdos y pagos de multas, que tienen que asumir los accionistas. Es decir, salen perjudicados estos últimos. Para que cambie esta situación, es necesario que la justicia imponga penas de cárcel para las personas responsables y no simples castigos económicos

En el momento en el que el DB reconoció las manipulaciones, se abrieron las puertas a otros inversores perjudicados a presentar más demandas conjuntas. Entre otros, el mítico inversor en metales, Jim Sinclair, está preparando una demanda conjunta. Su apellido va a atraer a más damnificados. Me estoy refiriendo a las empresas mineras, que durante el período 2011-2015, sufrieron pérdidas a consecuencia de la manipulación a la baja de los precios de los metales.

Si el número de las demandas crece, puede que comience la búsqueda de los responsables, terminando así con las manipulaciones. Aunque no creo que ninguno de los juicios finalice antes de dos años.


Arbitraje del Shanghai Gold Exchange (SGE)

 

Hace un par de meses la bolsa de oro más grande del mundo, la Shanghai Gold Exchange, publicó por primera vez sus precios fijos para el metal áureo, y empezó a hacerle la competencia al London Gold Fixing.

El London Gold Fixing es el encargado del seguimiento y control de la cotización de los metales preciosos en los principales mercados como Londres, Nueva York, Zúrich y Tokio.  Está compuesta por cinco bancos: Barclays, Deutsche Bank, HSBC, Bank of Nova Scotia y Société Générale. Sus representantes se reúnen 2 veces al día para fijar los precios del oro y la plata. Dichas prácticas tienen su origen en el año 1919.

La diferencia entre la SGE y el London Gold Fixing es que en la primera se comercia con el oro de verdad y en el otro solo se comercia con el oro de papel. Cabe mencionar que China es el productor y a la vez el consumidor de oro más grande del mundo y probablemente también posea las reservas de oro más grandes.

En mi opinión, los inversores van a notar dicha diferencia y el precio del oro en el mercado chino va a llegar a ser más alto que en Europa y en Estados Unidos. Por consiguiente, los inversores van a comprar el papel oro cotizado por ejemplo en el Comex y van a demandar la entrega física para posteriormente venderlo en China. En un momento dado no habría la cantidad de oro suficiente para cubrir todos los pedidos y el comercio en las bolsas occidentales tendría que suspenderse. Así los chinos tomarían el control del precio del oro y la plata. Esto es debido a que quien tiene el oro fija los precios.


Conclusión

 

Para concluir, los bancos manipulaban los precios del oro y se beneficiaban de ello, pero su mayor objetivo no eran las ganancias en sí. Para entenderlo mejor,  tenemos que fijarnos en el Banco de Pagos Internacionales, que es el responsable de coordinar el trabajo de la mayoría de los bancos centrales.

Desde el año 1971 los bancos emitían solo el dinero basado en la deuda y, por consiguiente, las monedas se devaluaban. Para que la sociedad no se diera cuenta, todos los bancos destruían el valor de la moneda al mismo tiempo, siendo el valor del oro el que indicaba de forma natural la devaluación, y para esconderlo, los bancos manipulaban los precios del mismo. Aunque, como podemos observar, cada vez es más difícil influir en los precios del metal.

Trader21