"Las civilizaciones no se están muriendo, las civilizaciones se suicidan" - Arnold Toynbee.

Durante décadas ha habido un declive gradual de Europa. Sucede simultáneamente en muchas áreas, siendo la demografía la más importante. Mientras que la población mundial está creciendo a un ritmo rápido, las tasas de fecundidad en los países europeos no alcanzan el nivel 2.1, requerido para mantener la población actual.

Es mucho más importante que el crecimiento del PIB en Alemania o el nivel de la inflación en Francia. La perspectiva sobre la población se construye a través de las décadas. No se pueden cambiar en un año o dos con algunas buenas reformas. Por lo tanto, la lenta extinción de Europa (al menos su parte occidental) es decisiva. Vale la pena reflexionar sobre lo que ha provocado que el Viejo Continente haya llegado a tal situación y qué cambios se pueden esperar en los próximos años.

 

Situación en Europa Occidental.

 

El único país de Europa occidental que equilibra la tasa de fecundidad requerida es Francia. Sin embargo, se debe en su mayoría a familias de inmigrantes donde tener 5 o 6 hijos es algo normal.

Otros países están peor. Sólo por mencionar los más importantes: Gran Bretaña - 1.9 (también inflado por los inmigrantes), Alemania, España, Italia - 1.4.

Los acontecimientos de los últimos años muestran que la panacea para los problemas demográficos de Europa Occidental será la afluencia de inmigrantes, llamados falsamente por los medios “refugiados”. Acerca de quién abandona el viejo continente y por qué ocurre esto, escribiremos un artículo más adelante titulado "¿Cómo desestabilizar el continente?"

En este texto, sin embargo, queremos llamar la atención sobre la rapidez con que se lleva a cabo este proceso. Esto está muy bien ilustrado por el ejemplo de Italia, donde hace 15 años la cifra de inmigrantes era de alrededor de 550.000 personas, lo que constituía el 1% de la población total del país. Sin embargo, la afluencia actual de extranjeros es tan fuerte que, según estimaciones, en el año 2.065 el número de inmigrantes de primera y segunda generación ascenderá a 22 millones de personas, ¡el 40% de la población!

La cuestión es  que si los italianos, que están acostumbrados a la seguridad y a una relativa prosperidad, querrán luchar por la preservación de la cultura actual, la ley, etc. ¿O quizás por el bien de la paz estarán de acuerdo con la ley de la shari'a (por muy abstracto que nos suene)?

En Italia también es muy importante el hecho de que la mayoría de los inmigrantes provienen de sólo 10 países diferentes. Esto impulsa la creación de comunidades que están separadas del resto de la sociedad. Generalmente hay radicalismo islámico dentro de ellos. Al principio, el único cambio para los europeos es que entrar en el área habitada por los inmigrantes es peligroso (especialmente para las mujeres). Con el tiempo, sin embargo, el número de afluencia de personas en un área dada está creciendo (mayor crecimiento natural) y tratan de imponer sus propias reglas. Sucede de este modo en Suecia.

La caída de la seguridad en Europa Occidental es un tema transcendente. Igualmente importante, sin embargo, es que la gente está olvidando rápidamente los trágicos eventos sucedidos de un tiempo hacia acá. Parece que la frontera debe ser la declaración del alcalde musulmán de Londres, quien dijo que "los bombardeos son normales en la gran ciudad" (¿pero eran normales hace 15 años?) Después de su discurso, no sucedió nada: ni ira pública, ni protestas… Nada. Se ha cruzado otra barrera, la de la indiferencia.

 

Las Causas

 

Europa occidental es hoy víctima de dos virus: el socialismo y la corrección política. Es discutible cuál es más mortal, pero es indudable que ambos son la causa de los enormes problemas de Europa, incluyendo los relacionados con la demografía.

El socialismo está invariablemente ligado a una gran injerencia del Estado en la vida de los ciudadanos. Esta autoridad sabe mejor que nadie en qué gastar el dinero ganado por la gente trabajadora, después el poder es quien mejor sabe qué medicina debe ser administrada y cuál no, el poder sabe mejor que nadie cuándo un ciudadano debe jubilarse y cuando el ciudadano debe recurrir al poder pidiendo ayuda. El hombre en este sistema es tratado como un niño. El socialismo, generalmente, acostumbra a las personas a no pensar y a no tener responsabilidades. Y sin embargo, la creación de una familia y tener hijos sí que exige bastantes responsabilidades.

Por culpa del socialismo también hay demasiada burocracia. Con su ascenso, los europeos han dejado de dedicar tiempo a actividades creativas, desarrollo y competencia. Estos aspectos han sido reemplazados por la ciencia del papel, cientos de reglamentos y principios de seguridad. Esto ha obstaculizado el desarrollo económico, que a su vez ha dado lugar a un fuerte aumento del desempleo juvenil en algunos países de la UE. No es de extrañar que bajo estas circunstancias, las parejas tengan menos probabilidades de decidir tener un hijo.

Por otra parte, la corrección política ha hecho imposible que los ciudadanos de Europa occidental nombren las cosas por sus nombres. En cambio, obedecen la narrativa de los medios de comunicación, los cuales llaman a los ataques "incidentes", pero en lugar de culpar al agresor, informan de que "la furgoneta había entrado en la multitud". Como resultado, la verdad es barrida bajo la alfombra. Hay una tranquila aceptación de lo que hacen los inmigrantes, lo que a su vez hace que los pueblos de Europa Occidental sean aún más rápidamente dominados por los musulmanes. Al mismo tiempo, los trabajadores europeos se verán obligados a pagar impuestos cada vez mayores destinados a ayudas sociales a los inmigrantes. Esta situación absurda va a conducir a que ciudadanos alemanes o franceses “se  corten” las venas para que los inmigrantes puedan vivir gratis y decidir sobre una descendencia más numerosa. Esto es lo que constituye el suicidio de Europa.

 

Situación en Europa Central y Oriental

 

Para algunos países de Europa central y oriental, el declive de la población comenzó en la década de 1990, y otras tendencias negativas comenzaron en el siglo XXI. En general, la situación parece dramática. La tasa de fecundidad de muchos países de esta región es de 1.3. Desafortunadamente, España también está en este grupo.

Las previsiones suenan drásticas. En 2050, se prevé que el número de ciudadanos rumanos disminuya en un 22%, los moldavos en un 20%, los letones en un 19%, los lituanos en un 17% y los croatas en un 16%. En el caso de Polonia se estima que la población descenderá de 38 a 32-33 millones de personas. En términos porcentuales, esto significa una pérdida del 14-15% de la población.

La política actual hacia los inmigrantes puede ser muy influyente en la demografía de los países de Europa Central y Oriental. A diferencia de Europa Occidental, estados como Polonia, Hungría o Eslovaquia no aceptan inmigrantes. Esta es, por supuesto, una política justa que hace a estos países más seguros (y, aunque pocos lo recuerdan, los hace aún más atractivos en términos de inversión).

Entre los países de Europa Central hay un mayor apego a la cultura europea, como en los discursos del primer ministro húngaro Viktor Orban, que a menudo habla del rescate de la civilización europea, y el año pasado pronunció estas palabras:

"Europa hoy no es libre. La libertad comienza con la verdad, y hoy en Europa no se puede decir la verdad."

Otra diferencia entre Europa Occidental y Europa Central y Oriental es que los países poscomunistas no han alcanzado aún una mayor corrección política. ¿Una Prueba? En el año 2015 Jaroslaw Kaczynski habló en su discurso de las llamadas "zonas de riesgo" en Suecia, las zonas bajo el control total de los musulmanes. Lo hizo para destacar los efectos de la adopción de grandes grupos de inmigrantes. En muchos países de Europa Occidental, se marcharía del lugar convertido en el enemigo público número uno (y sólo por decir la verdad). Mientras tanto, en Polonia la suya se calificó como una voz muy importante en el debate sobre la crisis migratoria (omitimos las opiniones de las personas que odian a Kaczynski).

Independientemente de las diferencias en el comportamiento de los políticos de Europa Occidental y Central y Europa Oriental, también esta parte del continente tiene problemas significativos con el crecimiento natural.

 

Las causas

 

A finales de los años ochenta y noventa, los países de Europa central y oriental experimentaron profundas transformaciones, pasando del socialismo al capitalismo. Millones de personas se han encontrado en una situación desconocida sin estar realmente seguros de que este cambio les reporte beneficios significativos. La incertidumbre se intensificó cuando muchas de las empresas de propiedad estatal desaparecieron, y el desempleo ha aumentado significativamente con el tiempo. En esta situación, muchas familias han pospuestos o abandonado directamente la idea de tener hijos.

Con la adhesión a la Unión Europea, se han ampliado las oportunidades de empleo en Occidente. Muchas personas se han marchado (en su mayoría son, y esto es muy importante jóvenes en edad laboral). Fue un fuerte golpe a la estructura demográfica de los países de Europa Central y Oriental. A diferencia de lo que está sucediendo ahora, la mayoría de los inmigrantes que ha recibido Europa Occidental son trabajadores y tranquilos.

 

Perspectivas para Europa

 

En nuestra opinión, la situación en Europa Occidental es más difícil que en la parte central. Los cambios que han tenido lugar en la mentalidad de la gente son imposibles de revertir. Los ciudadanos de los estados occidentales eligen a los políticos que se han alejado de los cimientos de la civilización europea, no tienen identidad y son incapaces de decir la verdad, incluso sobre los inmigrantes.

Los políticos en cuestión son un reflejo de las sociedades. En última instancia, miles de alemanes o españoles no solo claman por el apoyo a los inmigrantes, sino que ellos mismos participan en las manifestaciones. La corrección política ya no les permite ni siquiera decir que dos más dos son cuatro. Ven a hombres fuertes, y sin embargo pueden convencerse de que las familias están huyendo de la guerra. No es de extrañar que las personas ciegas escojan a políticos inadecuados.

¿Cuál es la mayor evidencia de que Occidente está perdido? El ejemplo de Angela Merkel. En última instancia, su política ha llevado a la aceptación de cientos de miles de inmigrantes sin ningún control. Hubo asesinatos, muchas personas fueron asesinadas, ¡y Merkel todavía incluso tiene oportunidades de ser reelegida! Pero por si acaso, la canciller alemana también piensa en emigrar a Uruguay donde compró una gigantesca mansión hace unos meses.

Europa occidental se pierde. En las próximas décadas, muchos países estarán bajo la fuerte influencia de los musulmanes, y también habrá desintegraciones en estados más pequeños.

Esto no sucede en Europa Central y Oriental. Aquí está la identidad europea y la voluntad de reconstruir la estructura demográfica. El problema es la situación material. Es posible que en caso de mejora de esta región, tenga que afrontar los problemas que sufre Europa Occidental (el vasto papel del Estado y la corrección política).

No olvidemos que las personas que fueron a Occidente hace unas pocas decenas de años volverán a Europa Central y Oriental. La mayoría de ellos aportan mucho capital; nos referimos tanto a dinero líquido como a experiencias vitales.

 

¿Qué ocurre con el crecimiento económico en Europa?

 

Por supuesto, el envejecimiento de las naciones europeas influirá en la dinámica del crecimiento económico. Recordemos que muchos países del Viejo Continente están luchando hoy contra una enorme deuda. La disminución de la proporción de trabajadores hará que sus presupuestos sean menos exigentes. De esta manera, los problemas de deuda aumentarán. Por otro lado, las autoridades, temiendo recortar el gasto (y una posible rebelión de la sociedad) se dedicarán a elevar los impuestos a los empresarios, ya que este grupo es el más difícil de rebelarse. Esto a su vez se traducirá en una desaceleración del crecimiento económico.

Una carga adicional para los presupuestos estatales será el hecho de que los inmigrantes socialmente beneficiados se convertirán en un gran grupo electoral (al igual que los ancianos). Buscar el apoyo a los políticos provocará el que no se reduzcan las prestaciones sociales y las pensiones.

El crecimiento económico depende de la inversión, y ésta se impulsa cuando hay potencial de población. Dado que los pronósticos sobre este tema son pesimistas para Europa, los inversores están buscando cada vez más oportunidades en otras regiones del mundo. También Marc Faber alude cada vez con más frecuencia en sus comentarios a las posibilidades de inversión en Asia.

Para ver la diferencia entre las perspectivas, viene bien mostrar las dos gráficas siguientes. La primera presenta cómo la población de varios países europeos va a cambiar en las próximas décadas...

... y la segunda trata de la misma cuestión, pero con Asia.

Como puede ver, ambos continentes se mueven en direcciones opuestas desde una perspectiva demográfica. En Europa, esto tendrá un impacto muy negativo en el mercado inmobiliario (menor demanda), el cual en muchos países europeos está ahora en la fase de burbuja. Esto se debe, por supuesto, a una política de tipos de interés al 0%.

En cuanto a las perspectivas para el desarrollo económico de Europa, no podemos pasar por alto el tema de la Unión Europea. En última instancia, las nuevas tensiones entre los países de la nueva y la vieja UE pueden acelerar el colapso de la comunidad. La cuestión es si la zona Schengen, que tiene un impacto muy positivo en el desarrollo económico, seguirá vigente.

 

Conclusiones

 

Aunque suene duro, la muerte de Europa Occidental es una conclusión inevitable.

Se confirma que la idea es más fuerte que el arma. Esta vez, sin embargo, la idea es muy peligrosa. La idea de igualdad y multiculturalismo llegó a los ciudadanos de los países de Europa Occidental y empezaron a profesarla sin crítica, sin ver los cambios que se produjeron a su alrededor.

Es posible que dentro de algún tiempo, una despoblación similar a la que sufre Europa Occidental pueda empezar a afectar a otras regiones del mundo. Al final, la elite mundial quiere una población más pequeña porque es más fácil de controlar. Las palabras de Emmanuel Macron son un último ejemplo de las políticas en este sentido, quién dijo que el verdadero desafío en África es que cada mujer tiene 7 u 8 hijos.

 

El Equipo Independenttrader