El papel que desempeñan los FANG, es decir, Facebook, Amazon, Netflix y Google, se parece mucho a la situación que tuvimos al final de los años 70. En aquel entonces, había una euforia por las compañías conocidas como Nifty Fifty. Los inversores, que pensaban que dichas compañías disponían de un potencial ilimitado, perdieron mucho dinero. ¿Cómo será esta vez?

 

Nifty Fifty

 

Al final de los años 70 se notó un crecimiento de la popularidad de las grandes empresas americanas cotizadas en bolsa. En aquel entonces, hubo un período de crecimiento intensivo de los fondos de inversión, que con el dinero de sus clientes compraban acciones de las compañías que en su opinión eran las mejores. En este grupo, que pronto la gente empezó a llamar Nifty Fifty, se encontraban los líderes de la industria, de asistencia médica y algunas compañías tecnológicas.

La razón por la cual la gente confiaba tanto en dicho grupo era que pensaba que tenían perspectivas ilimitadas. Las compras de acciones de Kodak, Polaroid o Upjohn Company, según los analistas, eran inversiones para muchos años. Un pensamiento muy popular era ¨buy and hold forever¨ (compra y mantenlo para siempre), es decir, que las acciones de dichas compañías van a dar un retorno de la inversión muy alto durante décadas.

La gente pensaba que el precio de las acciones no podía ser demasiado alto porque dichas compañías estaban predestinadas para triunfar. Era inevitable la sobrevaloración. El primer auge de los Nifty Fifty sucedió en 1969, el segundo, al final de 1972, durante el cual el ratio Precio/Beneficio (PER) para las compañías más populares ascendía a Polaroid-95, McDonald´s-86, Walt Disney-82, Digital Equipment-56, Eastman Kodak-44. En algunos casos los inversores no podían ni siquiera esperar que la inversión se fuera a recuperar antes de la muerte del propio inversor, no obstante, nadie le daba importancia.

La gráfica de abajo nos puede ayudar un poco a visualizar la situación e indica la escala de sobrevaloración de las compañías americanas respecto con las del resto del mundo. Podemos observar que el auge más alto tuvo lugar en 1969, pero, ¡mirad dónde estamos hoy en día!

Fuente: www.zerohedge.com

A principios de 1969 resultó que el precio de las acciones de McDonald´s o de Walt Disney no iba a subir eternamente. En la tabla de abajo podemos apreciar la escala de las bajadas tomando en cuenta la inflación CPI.

Fuente: Marc Faber

Desde el estallido de la burbuja en 1969, la bolsa cayó un 66%, llegando a sus límites en 1982. Los precios de las acciones cayeron durante una década. En este periodo, las compañías de Nifty Fifty cayeron mucho más. Las acciones de Polaroid, Avon y Xerox bajaron un 91%, un 86% y un 71% respectivamente. Muchas de ellas nunca recuperaron sus pérdidas, mientras que la historia de otras terminó con la quiebra como Polaroid o Eastman Kodak.


Facebook, Amazon, Netflix, Google

 

¿Qué tiene en común la situación actual en Wall Street con los Nifty Fifty? Sobre todo, el hecho de que los inversores creen firmemente que algunas empresas tienen un potencial de crecimiento ilimitado. Al contrario de la situación que tuvo lugar al final de los 60, hoy en día la gente confía en muchas menos empresas. Facebook, Amazon, Netflix y Google, es decir, los FANG, supone un grupo muy pequeño, pero responsable de un 90% del crecimiento de capitalización en el índice de S&P 500 contando desde principios de 2015.

La capitalización del grupo FANG, desde el principio del 2015, aumentó en unos 630 miles de millones de dólares. En comparación, el resto del índice aumentó en unos 45 mil millones de dólares. Se puede decir que la cotización del índice entero se basa en las cuatro compañías más populares.

Como en el caso de los Nifty Fifty, igual ahora, la popularidad de los FANG provocó la subida del ratio precio-beneficio (PER). Para Netflix es de 318, Amazon 178, Facebook 4 y Google 29. El PER para S&P 500 es de 21,2, que ya es alto, no obstante, no se puede comparar con el grupo FANG. Hay un hecho muy llamativo, y es que durante los últimos 12 meses se produjeron unas 204 situaciones de venta de acciones por parte de insiders, como miembros de la junta directiva y otras personas con acceso a información clasificada, pero no se dio ni una situación de compra por parte de dichas personas

Aparte de las cuatro compañías citadas anteriormente, también plantea dudas Tesla. Desde el principio de su existencia, la compañía registra pérdidas e intenta sobreestimar (¿o quizás mejor inflar?) los ingresos. Hay que recordar que en varios años Tesla tendrá como competidores compañías como Toyota o Volkswagen. Mirándolo desde esta perspectiva, las acciones están sobrevaloradas.

Algunos pueden decir que comparar los FANG con los Nifty Fifty no tiene ningún sentido porque el mercado de hoy es distinto del de los setenta. No obstante, las grandes bajadas de las grandes compañías ocurren cíclicamente. No hace tanto, una compañía estrella, es decir, GoPro perdió un 90% de su valor.

Desde luego, suele pasar frecuentemente que haya grandes pérdidas en una compañía sobrevalorada. No obstante, el hecho de que algunas compañías sobrevaloradas determinen la fuerza del mercado en su conjunto es una clara señal de que la bolsa no tiene buenos fundamentos.

 

Conclusiones

 

Tanto en los Nifty Fifty como en los FANG, un factor muy importante es la psicología de los inversores. Un buen crecimiento de algunas compañías hacen que los inversores se fijan más en ellas. Si añadimos que ¨los expertos¨ empiezan a aconsejar dichas compañías, es muy fácil llegar a la situación en la cual los fundamentos de las compañías no tendrán nada que ver con el precio de sus acciones.

¿Cómo nos podemos dar cuenta de que una o varias empresas están sobrevaloradas? Merece la pena echar un vistazo a ratios como el PER, el PER10 o el P/V. Por otra parte, las recomendaciones exageradamente optimistas por parte de los analistas también deberían despertar nuestras alarmas. Recuerdo cuando uno de los redactores de Forbes escribió: ¨En el momento en el que nuestras compañías crecen, no hay necesidad de preocuparse por el entorno y las demás compañías que siguen bajando¨. Esto nos enseña cuántos expertos hay en la ¨prensa especializada¨.

Los bancos centrales, como el Banco Nacional Suizo, han contribuido a las subidas del índice, pues invierten millones de dólares en compañías como Facebook o Google. El inversor puede ir detrás de la muchedumbre contando con que las subidas se mantendrán, pero también se puede salir de la burbuja antes de que estalle y buscar activos infravalorados como las materias primas o el mercado de acciones en Rusia o Chile.

Mientras continúe la borrachera de dinero, todo estará bien. Pero, al fin y al cabo, siempre llega el momento en el cual empiezan las bajadas y la gente deja de creer en futuras subidas y tarde o temprano algunas personas pierden los nervios y empiezan a vender. La historia de los Nifty Fifty nos enseña que pérdidas del 90% del valor es algo muy real. Un inversor debe ser consciente que para recuperarse después de perdidas como estas necesitaríamos unas ganancias del 1000%.


El equipo Independent Trader