Si echamos un vistazo al curso del oro durante el 2016 podemos observar que en enero el precio de la mena oscilaba en torno a unos 1.050 dólares por onza. A día de hoy se encuentra un poco por encima de los 1.130 dólares. El porcentaje tan pequeño de subida que ha experimentado el precio podría indicarnos que el 2016 ha sido un año bastante tranquilo. No obstante, la realidad es diferente

Realizar un análisis del mercado del oro teniendo en cuenta sólo su precio sería muy parcial. Los últimos doce meses fueron muy tempestuosos, aunque el precio del oro no varió tanto.

 

El oro entra en un nuevo mercado

 

Según una información de hace dos semanas, el oro va a ser aceptado en el mundo financiero árabe cómo un activo de inversión. La decisión ha sido anunciada por la AAOIFI (Accounting And Auditing Organizationing for Islamic Financional Institution, en español Organización para la auditoría y la contabilidad de las instituciones financieras islámicas), lo que ha provocado un aumento de la demanda del metal.

No obstante, los musulmanes son muy exigentes y no van a aceptar los contratos que no estén respaldados por el metal, lo que a su vez imposibilita la cooperación con, entre otros, el Comex, donde sólo una pequeña parte de las transacciones está cubierta por el metal físico.

Actualmente, la AAOIFI está examinando el SPDR Gold Trust, es decir, el fondo que está de moda, GLD. Según las informaciones oficiales, el fondo tiene respaldadas en oro todas las transacciones. No obstante, últimamente sólo JP Morgan tenía la posibilidad de cambiar los títulos por oro. El SPDR va a ser aceptado solo si prueba que tiene suficiente cantidad de oro.

El mercado islámico es muy grande: oscila en torno a unos 1,8 billones de dólares, pero debemos recordar que oriente y occidente no toman las decisiones de la misma forma. Tanto en Europa como en América la gente se ha acostumbrado a que en el mercado se hagan las transacciones sólo en papel y no en metal físico. En oriente medio, si alguien quiere comprar oro, vuela a Dubái y ahí compra el metal físicamente. Mucha gente diría que dicha situación ocurre porque los mercados financieros en el medio oriente se encuentran atrasados respecto a los de occidente, pero en la situación actual yo diría que es de sentido común actuar de esta forma. 

 

El Shanghái Gold Exchange (SGE) se hace cada vez más poderoso

 

La bolsa de Dubái ha anunciado que va a fijar el precio del oro basado en el curso del SGE. Como podemos observar, la importancia de la bolsa de Shanghái crece año tras año.

Durante los tres últimos años, la facturación del SGE se ha multiplicado por cinco. Pero no nos dejemos engañar por la gigantesca facturación en el Comex. Si tenemos en cuenta solo las transacciones respaldas en oro, la bolsa de Shanghái es 44 veces más grande que el Comex.

Durante las últimas semanas, el curso del oro en los Estados Unidos y China ha divergido. Actualmente, el precio en Shanghái está unos 30 o 40 dólares por encima del precio en Nueva York. Merece la pena añadir que es una tendencia al alza. Si la situación se mantiene, tarde o temprano, veremos arbitraje. Es decir, las grandes instituciones llegarán a la conclusión de que es mejor comprar el oro en Nueva York y venderlo en Shanghái y les mandarán un mensaje del estilo: ¨Nosotros compramos el oro por unos 1.100 dólares, mientras que vosotros lo compráis por unos 1.200 dólares, así que podemos llegar a un acuerdo y venderos el oro por unos 1180 dólares¨. De este modo, el precio entre los EEUU y China se nivelará un poco, pero aun así nunca llegará a ser el mismo. Dicha situación puede provocar que los almacenes de oro del Comex se vacíen o que la diferencia entre los precios sea tan grande que Comex suspenda el curso del mismo.

 

¿Por qué hay diferencia entre el precio del oro en los EEUU y China?

 

Durante las últimas semanas, el gobierno chino implantó limitaciones respecto a la importación de oro. Actualmente, solo entre 10 y 20 instituciones financieras chinas pueden importar el metal precioso. No podemos descartar que esto haya llevado a la situación actual.

Podemos decir con toda seguridad que no falta el oro en occidente. Lo confirma la gráfica del fondo Sprott, que demuestra la diferencia entre el curso del fondo respecto al valor del oro en el Comex.

Fuente:http://sprottphysicalbullion.com
 

En 2011, comprar grandes cantidades de oro físico era muy difícil. Por esta razón, los inversores estaban dispuestos a pagar más por las acciones del fondo que estaba respaldado al 100% en oro, incluso varios por cientos más de lo que valía el oro en el Comex.

 

Conclusiones

 

Independientemente del número de las manipulaciones en el mercado de los metales preciosos, de vez en cuando podemos escuchar la voz del mercado. Quizás sea una de las últimas advertencias para comprar el oro en físico y abandonar los contratos no respaldados en el metal precioso.


El equipo Independent Trader