Oficialmente, los bancos centrales son los responsables del suministro del dinero y de fijar los tipos de interés. Si la economía de un país crece, se produce un aumento de la velocidad del dinero, y por consiguiente, aumenta la inflación. En dicho escenario, los bancos centrales suben los tipos de interés para enfriar la economía. Si la economía decrece, los bancos bajan los tipos de interés para reactivarla. Todo esto teóricamente hablando.

No obstante, la historia nos enseña que los bancos centrales mantenían el tipo de interés no para sobrecalentar la economía, sino para, lo que es aún peor, provocar burbujas especulativas con el objetivo de crear un crack. El control del suministro de dinero y el tipo de interés ha causado que la transferencia de capital de la clase media hacia el sector financiero nunca en la historia haya sido más fácil. 

Después de la caída de Lehman Brothers en 2008, los Bancos Centrales entraron en pánico y empezaron, a través del suministro del dinero y los tipos de interés, a influir en los ciclos económicos. Las manipulaciones y la escala del endeudamiento en cada nivel llevaron el sistema monetario hasta su límite.

Los Bancos Centrales, para evitar caídas desenfrenadas, bajaron el tipo de interés al o%. No es nada nuevo, salvo con la diferencia de que en el pasado nunca se bajaba los tipos durante tanto tiempo. El miedo a que el sistema entero colapsara provocó que nadie se atreviese a subir los tipos, ni siquiera al 1%, lo que hizo que los mercados financieros se hicieron dependientes de los tipos al 0%.

Desde hace ocho años tenemos los tipos de interés al 0%, incluso, en algunos casos, son negativos. Sólo una vez el FED subió un poco los tipos de interés. Desde mediados de 2014 la Reserva federal lleva anunciando que va a subir los tipos. Cada cuatrimestre es la misma historia. Primero, sugieren que van a subir los tipos para luego mantenerlos igual, explicando que la situación lo requiere. Después de un año, el FED empezó a perder la credibilidad porque ¿Cuántas veces se puede decir una cosa y hacer otra distinta?

Durante los últimos diez años, el FED subió los tipos solo una vez, en diciembre del año pasado. La subida fue simbólica, solo un 0,25%, pero, por lo menos, consiguió algo de credibilidad. Un año antes de la subida, el dólar se fortaleció un 20% respecto de las demás monedas porque los inversores esperaron la subida del tipo de interés. Cuándo el FED subió la tasa, el dólar alcanzó sus máximos.

En los últimos cinco ciclos de subidas del tipo de interés, el dólar alcanzó sus máximos cuatro veces después de la primera subida para luego empezar a caer. Solo una vez el curso se mantuvo igual. Así, en la práctica funciona el ¨compra el rumor, vende los hechos¨.

El segundo efecto fue la caída de todo tipo de activos, empezando por las materias primas y terminando con los metales preciosos. El comienzo de este año ha sido uno de los peores en la historia de la bolsa americana. Durante todo el año no se esperaba ninguna subida de los tipos por muchas razones.

Durante todo el año, en efecto, no ha sucedido nada. No obstante, en los dos últimos meses las cosas cambiaron mucho, por lo que espero una subida.

 

La subida de la rentabilidad de los bonos

 

Durante los últimos meses, la rentabilidad de los bonos americanos a 10 años subió del 1,35% anual al 2,38%.

¿Por qué es tan importante este hecho?

Tenemos dos tipos de tasas de interés:

a)    A largo plazo – fijados por la demanda. En el caso de que los inversores no quieran invertir en la deuda de algún país, venden sus obligaciones, entonces, su precio baja y sube su rentabilidad.

b)    A corto plazo- fijados por los bancos centrales. Dependen de ellos, por ejemplo, el interés de los créditos o el interés sobre los depósitos.

En un 98% de los casos, las tasas a largo plazo son un poco más altas que las a corto plazo. El problema surge cuando los precios de ambas empiezan a alejarse demasiado. En una situación en la que los inversores venden los bonos, como ahora, y su rentabilidad sube, y en el mismo tiempo el banco central mantiene el tipo de interés al 0%,  esto provoca un aumento de la diferencia entre el interés de los depósitos y el de los bonos, y en poco tiempo los inversores se van a dar cuenta de esta situación

En el momento en el que el dinero depositado no te genere interés y los bonos te dan un 3% de rentabilidad, probablemente vas a elegir comprar bonos. Si muchos inversores piensan de esta forma puede que falte dinero en el sistema bancario, lo que provoca una falta de liquidez. El estado en el que se encuentran los bancos puede provocar un efecto dominó en las quiebras.

Para no dejar que esto suceda, los bancos centrales tienen que subir los tipos de interés y compensar, por lo menos parcialmente, la desproporción entre la rentabilidad y los intereses de los depósitos.
 

Fuente: www.bloomberg.com

 

Las expectativas de los inversores

 

Después del Brexit y las elecciones en los EEUU, la credibilidad de los sondeos ha empeorado bastante. Pero si asumimos que los sondeos que representan las expectativas de los inversores tienen por lo menos algo que ver con la realidad, entonces, actualmente un 90% de ellos cree que el FED va a subir el tipo de interés durante el próximo encuentro de FOMC que va a tener lugar el 14 de diciembre. Personalmente, opino que los inversores están seguros de la subida porque muchos activos ya descontaron dicha subida.

En los últimos tres meses, el dólar se ha fortalecido respecto a otras monedas esperando la subida de la tasa, al igual que ocurrió en 2014.
 

Al contrario del dólar, los precios de los metales preciosos están cayendo desde agosto. Los inversores están huyendo del oro y de la plata, esperando la subida del tipo de interés. Al fin y al cabo, cuando haya tipos de interés negativos, es decir, la inflación más alta que los intereses de los depósitos o los bonos, los metales rendirán más. No obstante, hoy en día, por culpa del gigantesco endeudamiento, no podemos volver a los tipos de interés positivos, es decir, dónde la inflación es menor que los intereses. No importa cuántas veces los bancos centrales vayan a subir el tipo de interés, la inflación real va a ser siempre más alta.

Es un hecho muy importante que todo el mundo espera que el FED vaya a subir los tipos porque, de esta manera, no habrá sorpresas en el mercado y, por consiguiente, el peligro de que cunda el pánico será muy pequeño.

 

Escenario 1- El FED sube los tipos de interés

 

En mi opinión, aunque haya subidas del interés, los movimientos en los mercados financieros no serán tan fuertes como el año pasado. Muchos inversores ya descontaron las subidas en sus carteras.

Debo admitir que las subidas en la bolsa americana después de las elecciones me sorprendieron. El presidente electo anunció una bajada de impuestos e inversiones en infraestructura, lo que es positivo para los precios de las acciones. No obstante, no dijo nada de dónde va a sacar el dinero necesario para llevar al cabo sus proyectos. El déficit real en los EEUU asciende, por lo menos, a 1,3 billones de dólares, es decir, un 7,2% del PIB. Los planes de Trump van a provocar, sin duda alguna, un aumento del déficit.

fuente: www.inflation.us

Así que es una cuestión del tiempo que el FED empiece a comprar, oficialmente, sus bonos porque, extraoficialmente, lo lleva haciendo desde hace tiempo a través del Exchange Stabilization Fund. Incluso, si suben los tipos un 0,5%, teniendo en cuenta que el FED puede volver al QE y a una inflación más alta, la bolsa puede, temporalmente, seguir igual. La expectativa de tipos de interés más altos ha sido eclipsada por los anuncios de la política de Trump.

Para que nos entendamos bien. Los precios de las acciones en los EEUU se encuentran en niveles más altos que el 90% de los últimos 120 años. La inflación real, según Chawood Index, oscila en torno a un 8-10%, lo que provoca la bajada real de los precios de las acciones, a pesar de que nominalmente las acciones siguen igual. Es un método para disminuir, de forma controlada, la burbuja en los mercados de las acciones. Tuvimos una situación similar en el período1969-1982, ya que a lo largo de esos trece años los precios seguían igual, pero descontando la inflación las acciones perdieron cerca del 67%.

No obstante, la subida del interés va a provocar un aumento de los intereses del crédito, del que dependen muchos americanos. A pesar de que reembolsan menos de lo que prestaron ya que la inflación se encuentra más alta que los intereses, cualquier subida va a tener un impacto negativo en el mercado inmobiliario.

Por otra parte, esperando la subida del interés, los precios de los metales preciosos bajaron tanto que no espero que vayan a bajar más.

fuente: Stockcharts.com

Por otra parte, el dólar, que durante las últimas semanas se fortaleció, seguramente ora va a subir un 2-3% y después habrá una corrección, ora seguirá igual. Soy consciente de que el euro y el yen se encuentran en una mala situación, no obstante, no podemos olvidar que el dólar no se hallaba tan fuerte desde hacía 13 años, y el sentimiento hacia el dólar es muy positivo, es decir, algo que suele ocurrir cerca de los máximos.

 

Escenario 2 – El FED pospone la subida

 

La sorpresa más grande que nos podría ofrecer el FED sería mantener el interés al mismo nivel que ahora, aunque no me parece probable. No obstante, supongamos, que así sucede. ¿Qué consecuencias podríamos esperar?

El dólar, que se fortaleció mucho por las expectativas de la subida del tipo de interés, probablemente perderá un poco. Normalmente, las bajadas del dólar significan subidas tanto de las materias primas como de los metales preciosos.

 

Conclusiones

 

El mundo nunca había estado tan endeudado, sobre todo, si tenemos en cuenta la deuda estatal, corporativa y personal. Cualquier subida de los tipos de interés aumenta el servicio de la deuda pública. Tampoco tuvimos nunca los tipos de interés tan bajos.

Hoy en día el crédito no cuesta prácticamente nada. Aquellos que ahorran no pueden mantener su poder adquisitivo invirtiendo en bonos o depósitos porque la inflación es más alta que el tipo de interés. Incluso, si suben el interés, primero en los EEUU, y luego, en otros lugares, no cabe duda,  de que no va a igualar a la inflación. En otras palabras, los tipos de interés reales van a ser negativos para desarmar la bomba que podría destruir el sistema entero.

Esta situación dura ya varios años. Alguien podría preguntarse ¿cómo es posible que el endeudamiento a nivel estatal, corporativo y personal aumenta, pero con relación al PIB baja al mismo tiempo desde 2009?

Fuente: Zerohedge.com

 

La respuesta es que la inflación es más alta que el coste del crédito o el interés de los bonos.

Supongamos que tenemos unos 100.000 de crédito. No reembolsamos ni el crédito ni el interés del 4% anual. Al mismo tiempo tenemos una inflación real del 10%. En este entorno el valor real del crédito cae un 6% anual, a pesar de que nominalmente el valor del crédito sube. De esta forma los países quebrados intentan deshacerse de la deuda.

El aumento de la masa monetaria, la inflación y las ideas tipo ¨helicóptero con dinero¨ están diseñadas para destruir las monedas. Algunos bancos centrales pueden permitirse subir el tipo de interés, siempre y cuando el aumento de dinero vaya a seguir a los mimos niveles o incluso se incremente. Al fin y al cabo, alguien tiene que comprar la deuda que venden los inversores.

En varios días sabremos si de verdad el FED va a subir los tipos de interés o nos sorprende. Solo podemos conjeturar qué consecuencias habrá a corto plazo. Las elecciones en los EEUU han demostrado cuán gran impacto tienen sobre el mercado los bancos centrales y las organizaciones como Plunge Protection Team. Lo único que nos queda es tener sangre fría y no dejarnos llevar por las emociones.

 

Trader21