Que el Bitcoin haya superado la barrera psicológica de los 17.000 $ ha ha espoleado a inversores de todo el mundo. Sin embargo, esto no cambia el hecho de que las cosas que están ocurriendo en segundo plano sean mucho más importantes. Nuestras advertencias se han visto confirmadas por los eventos de los últimos meses: las elites financieras no tienen la intención de bloquear las criptomonedas; quieren usarlas en favor de sus propios intereses.

 

Hasta finales de diciembre todavía queda algo de tiempo, pero ya podemos decir que 2017 será un año récord para los bancos centrales. Para resumir la impresión de moneda realizada por el Banco Central Europeo, el Banco de Japón y el Banco Central Suizo, resulta que estas tres instituciones han emitido 1,5 billones de dólares sólo este año. ¡Tal escala de reimpresión nunca se había dado antes en la historia! Además, todo esto sucede en un período en el que la economía global está avanzando relativamente bien.

Hablé acerca del uranio por primera vez en las páginas de mi blog hace más de un año. Mi atención se centró en algunos problemas. El primero fue un sentimiento muy negativo hacia esta materia prima. El mundo parecía olvidar que alrededor del 10% de la producción mundial de energía proviene de centrales nucleares, siendo los mayores productores Francia, Rusia y los EE. UU, los cuales presionan con fuerza al resto de países a que construyan unidades de energía.

En general se piensa que los bancos centrales son omnipotentes. Controlan el suministro de divisas y establecen las tasas de interés, lo que tiene un gran impacto en la economía de cada país. Muy a menudo son los bancos centrales a los que se les atribuye haber obstaculizado la recuperación de la crisis que comenzó en 2008, olvidando que su política imprudente también nos ha llevado a los problemas actuales.

Las autoridades iraníes quieren hacer del Bitcoin su moneda de curso legal. En una entrevista, el ministro de comunicaciones e información tecnológica iraní Amir Hossein Davaee admitió que su ministerio se prepara para adoptar el Bitcoin como moneda oficial.

En solo dos meses, la deuda pública de EE. UU ha crecido la astronómica cifra de 600.000 millones  de dólares (línea azul en el gráfico). A su vez, la suma total ha sobrepasado el umbral de los 20 billones de dólares.

Cada inversor debería, de vez en cuando, examinar la realidad que nos rodea desde una perspectiva un poco más alejada. Este comportamiento nos permite ver las tendencias que provocan cambios clave para el mundo y, por consiguiente, para los mercados financieros. Una de esas tendencias es la revolución en el sector automóvil, que implica avanzar hacia los vehículos eléctricos (VE).

 

En muchos artículos hemos hablado acerca de los flujos de capital entre los mercados desarrollados y los mercados emergentes. Durante años también hemos tenido flujos de capital en forma de oro. Sin embargo, es importante tener en cuenta que la dirección aquí es ligeramente diferente: la mayor parte del oro va de occidente a oriente.