La primera mitad del año ha sido muy favorable para las personas que invirtieron en metales preciosos. Aunque los buenos resultados del oro y de la plata no se pueden comparar con los resultados de las acciones de las compañías mineras. Desde el mínimo alcanzado el 18 de enero, el índice de las pequeñas empresas (con la capitalización inferior a 5 mil millones de dólares) casi se ha triplicado. 

Debo reconocer que estoy contento, porque en mi cursos ¨El Inversor Inteligente¨ he recomendado las compras de GDXJ, cuando su precio oscilaba en el nivel de los 19 dólares. Hoy el precio se encuentra alrededor de los 40 dolares. Pero, después de la subida tan brusca, ¿deberíamos monetizar hacer líquidas nuestras ganancias y buscar otros activos más baratos?

 

Antes de empezar el análisis, debo subrayar que los precios de las compañías de extracción minera son más volátiles que los del oro y de la plata. En el pasado, cundo el precio del oro subía un 10%, esto provocaba un aumento del precio de las acciones de los productores del mismo de un 30-35%.  Como se suele decir ¨las compañías mineras son como el oro con esteroides¨. ¿Por qué es así?

Supongamos que el precio del oro está en el nivel de 1200 dólares por onza. El coste total de la extracción para la compañía X oscila alrededor  unos 900 dólares por onza. Cada onza supone un beneficio de unos 300 dólares. Ahora bien, si el precio del oro sube hasta 1500 dólares, esto va a suponer una subida de un 25%. Pero si miramos las compañías, podemos fácilmente ver que dicha subida del oro significa el aumento del beneficio de la misma hasta 600 dólares, es decir, un 100%. Esto es un apalancamiento operativo. No obstante, debemos recordar que es un arma de doble filo.

Lo que se podía ganar en las acciones de las compañías mineras durante los últimos 6 meses era impresionante. Pero, si miramos a largo plazo, dichas compañías siguen siendo baratas.

En el año 2011, cuando los precios de una onza de oro y de plata se encontraban en niveles de 1950 y 50 dólares respectivamente, el GDXJ (el ETF de las pequeñas compañías mineras) estaba en el nivel de los 175 dólares. Después de la bajada de los metales que duró 5 años, los precios cayeron un 90%, convirtiéndose así en los activos más odiados por los inversores.

En mi opinión, las últimas subidas presagian el principio del alza. A pesar de las subidas en el primer semestre de este año, los precios de las acciones de las compañías mineras equivalen a un 27% de las mismas del año 2011. El potencial de las subidas sigue siendo muy grande.

fuente: Stockcharts.com

 

Todavía nos queda por pensar hasta qué nivel pueden llegar los precios de las acciones de las compañías mineras, si los precios de los metales preciosos volverán a alcanzar los niveles del año 2011, es decir, alrededor de unos 175 dólares para GDXJ.

En mi opinión, los precios van a llegar mucho más alto. La causa de esto es muy simple. El precio del oro en el período 2001-2011 subía continuamente. En este ambiente, las compañías mineras no se preocupaban mucho por las subidas de los costes de extracción. Predominaba el pensamiento de que, si los precios van a subir año tras año, entonces lo que hay que hacer es invertir para aumentar la extracción, sin preocuparse por los costes. Este enfoque ha causado un gran aumento de los costes. Los costes totales (all in sustaining cost) en el año 2012 llegaron a unos 1680 dólares por onza.

Los cinco últimos años de bajada han provocado que la mayoría de las empresas pospusiera los proyectos caros para el futuro, y se ha enfocado sólo en los proyectos que se puedan justificar económicamente, y por consiguiente, bajando los costes drásticamente.

Actualmente, los costes totales (AISC) de extracción de una onza oscilan en los niveles de 881 y 895 dólares para GDXJ y GDX (las compañías con capitalización de más de 5 mil millones de dólares) respectivamente.

He de admitir que la reducción de los costes es impresionante. Podemos asumir tranquilamente que si el oro y la plata llegan a los precios del año 2011, entonces las compañías mineras van a anotarse los beneficios mucho más grandes, lo cual va a provocar el aumento del precio de las acciones de las mismas.

Fuente: newmarketgold.com

El otro argumento a favor de las inversiones en las compañías mineras es que están infravaloradas respecto al oro.

He preparado el siguiente gráfico para poder comprobar la relación entre el precio de las acciones mineras y de la mena:

 

Dicha gráfica ha sido creada dividiendo el índice HUI, que representa las compañías mineras, y el precio del oro. Como podemos apreciar, los niveles actuales son parecidos a los del año 2009 (el mínimo alcanzado por las acciones), comparadas con los del año 2001, cuando empezó el alza de los metales preciosos.

Dejando a un lado que los costes de extracción han bajado, el potencial de las empresas mineras es por lo menos tres veces más grande que el del oro. Aquí llegamos a una cuestión muy importante, es decir, el oro es una póliza de seguro. Nos defiende del crack del sistema y es uno de los pocos activos que no estén están endeudados. Independientemente de los terremotos en el sistema monetario, nos asegura la protección de nuestro capital.   

Sobre las compañías mineras no podemos decir lo mismo. En el momento en el que se producen oscilaciones drásticas, como las bancarrotas de las agencias de corredores de bolsa, el movimiento de las acciones podría estar congelado durante unos 6-9 meses. Puede ser que algunos países con más presión fiscal, en el momento de los precios altos del oro, reclamen una subida de impuestos a las compañías mineras. Hay muchas amenazas por parte de los gobiernos insolventes, aunque un 80% de las compañías que entran en el índice de GDXJ provienen de Canadá y Australia, es decir, de países con alta seguridad jurídica. No obstante, no se puede excluir absolutamente ninguna posibilidad.  

En mi opinión, el beneficio potencial de las inversiones es mucho más grande que los riesgos asumidos. El problema que veo es la última alza, muy brusca. En el momento en el que, en 6 meses, los precios suben un 185%, el inversor prudente tiene que tomar en consideración que los precios pueden también bajar un 65%. Si alguien no es capaz de aguantar bajadas tan pronunciadas, entonces no debería ni pararse a pensar en las compras de estos activos. Han de recordar que últimamente las compañías mineras han subido mucho, tanto en comparación con el dólar, como respecto a la mena. En otras palabras, no vendría mal una pequeña corrección. Cuando digo ¨pequeña¨ me refiero a un 20-25%. 

Cuando invierto en las compañías mineras sigo una filosofía, es decir, cuando veo un gran potencial en cierto activo, simplemente lo compro. Pero soy consciente de que un activo barato puede llegar a estar aún más barato. Es muy raro en inversiones comprar en el fondo de la bajada. Y si lo conseguimos, es más una cuestión de suerte que de análisis. Pero han de recordar que el mercado siempre, tarde o temprano, compensa dichas irregularidades. Cuando un activo es barato, después de algún tiempo, otros inversores también lo van a ver. Y ahí empieza el movimiento del capital desde los activos caros hacía los baratos, compensando a los inversores pacientes.

Si después de todo lo escrito, queréis invertir en las compañas mineras, entonces os recomiendo dos ETF baratos. El GDXJ y un fondo similar Erica Sprotta con el ticker SGDJ. Ambos están disponibles en la bolsa de Nueva York.

Algunos de vosotros podríais estaros preguntado por qué me enfoco en las pequeñas compañías. Pues ¨pequeñas¨ son solo de nombre, porque sus cotizaciones medias ascienden a 2 mil millones de dólares, y la más pequeña de ellas sobrepasa los 300 millones de dólares. Como podéis ver, los ETFs que os hayan recomendado invierten en las empresas mineras, pero las que no son pequeñas de verdad. No obstante, para mí el hecho más importante es que ¨las compañías pequeñas¨ prácticamente no están endeudadas, lo cual nos proporciona cierto colchón, en el caso de que los precios de los metales bajaran hasta los niveles alcanzados en enero. No es muy probable, pero no lo podemos descartar. También las pequeñas compañías son mucho más baratas que las grandes, si comparamos el PER o el P/VC.

Para concluir, os recuerdo otra vez que después de las subidas tan bruscas, es muy probable una corrección. Incluso si hay una bajada en un mes, en el futuro también habrán otras. Si pérdidas temporales del 30% son para vosotros inasumibles, entonces deberíais enfocaros solo en los metales en forma física. Los beneficios no son tan impresionantes, pero podréis dormir más tranquilos.


Trader21