El comienzo de 2018 nos ha traído, por un lado, una gran ola de entusiasmo en los mercados (el mercado alcista), pero también nuevas regulaciones que afectan, entre otros, a las personas que invierten a través de ETF. Las regulaciones introducidas a principios de año confirman que los fondos caros e ineficaces no quieren perder su trozo del pastel. Por lo tanto, creemos que es necesario e interesante que explicar qué ha cambiado, por qué y cómo lidiar con eso.

 

Lucha contra los ETF

 

Para refrescar la memoria diremos que los fondos cotizados (ETF) son fondos pasivos cuyo objetivo es imitar los movimientos de un índice dado. A través de ellos, podemos invertir fondos fácilmente en un país o industrias determinados sin fragmentarnos en compañías individuales. Gracias a esto, nuestros costes de transacción son muy bajos.

Hace aproximadamente dos años, la industria financiera comenzó a criticar más a los ETF. La razón era obvia. Se han convertido en una alternativa a los fondos de inversión, que cobran un 1,5% - 2% de comisión de gestión en los grandes mercados (hasta un 3% en los más pequeños). A esto se agregan comisiones de ganancias del 20%. Al final, el 80% de los fondos activos son peores que el mercado, y todo por culpa de la necesidad de contratar caros asesores o de realizar transacciones con demasiada frecuencia.

A modo de comparación, el coste anual de ETF varía de 0,3% a 0,8%, y en el caso del más barato encontramos que fue de solo 0,18%.

Muchos inversores, después de realizar un cálculo simple, abandonaron los fondos administrados activamente para los ETF. El capital huyó hacia los "asesores" con la misma rapidez con la que hace un año estábamos hablando de una "burbuja en los ETF". Este es solo un caso interesante, echad un vistazo:

- cuando en 1928, justo antes de la Gran Depresión, todos creían que las acciones debían subir, el presidente de los Estados Unidos, Calvin Coolidge, y los economistas más influyentes argumentaron que las perspectivas eran grandes y que era imposible que estuvieran ante una burbuja.

- cuando en 2006 las familias estadounidenses compraron algunas casas, pensando que serían una inversión segura, los presidentes de la FED Alan Greenspan y Ben Bernanke argumentaron que no había una burbuja inmobiliaria.

Mientras tanto, cuando en los años 2016-2017 el capital comenzó a pasar de caros fondos de inversión administrados activamente a ETF baratos y simples, de repente resultó que hay una burbuja.

Ya que nosotros mismos usamos ETF, hablamos de este problema anteriormente. Se trataba de GDXJ (pequeñas empresas mineras). Este fondo se convirtió en tan popular que tuvo que cambiar algunas de las pequeñas empresas de la cartera por otras más grandes, lo que tuvo como consecuencia un peor resultado. En resumen, el problema ocurrió una vez, y los ETF se cuentan por miles.

La industria, sin embargo, insistió en que los ETF son una amenaza. Finalmente, Wall Street logró impulsar las reglas que han entrado en vigencia hace unos días y clasificar todos los ETF como productos especulativos peligrosos. Si los ETF tuvieran muchos costes ocultos, entonces Wall Street los pondría en bandeja de plata a los inversores :-)

 

Conclusiones

 

Al final, en muchas plataformas de transacciones, la situación es la siguiente: podemos reducir o cerrar fácilmente una posición en los ETF, pero no podemos comprarlos (a menos que cumplamos ciertos requisitos). En muchas plataformas hay que hacer un test. En otras hay que clasificarse como un inversor profesional en vez de un inversor particular.